Un vestido de novia, lo compres donde lo compres, vale una pasta y para nada te garantizan que no vayan a ir trescientas novias esa temporada con el mismo vestido. Lo que quiere decir que existe la posibilidad de que alguna invitada tuya haya asistido a otra boda en la que la protagonista haya usado las mismas galas. Solución: elegir un buen diseñador que te lo haga a medida.
Ser la madrina, pero no ir vestida como la típica y tópica madrina con floripondios y adornos mil, que es lo que hay en todas las tiendas que se ocupan de vestir (de disfrazar)a tan importante personaje de la boda. Eso requiere un estudio de su personalidad para intentar extraer la naturalidad, sencillez, elegancia y originalidad que merece el acontecimiento.
2 comentarios:
Un vestido de novia, lo compres donde lo compres, vale una pasta y para nada te garantizan que no vayan a ir trescientas novias esa temporada con el mismo vestido. Lo que quiere decir que existe la posibilidad de que alguna invitada tuya haya asistido a otra boda en la que la protagonista haya usado las mismas galas. Solución: elegir un buen diseñador que te lo haga a medida.
Ser la madrina, pero no ir vestida como la típica y tópica madrina con floripondios y adornos mil, que es lo que hay en todas las tiendas que se ocupan de vestir (de disfrazar)a tan importante personaje de la boda. Eso requiere un estudio de su personalidad para intentar extraer la naturalidad, sencillez, elegancia y originalidad que merece el acontecimiento.
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